lunes, 29 de diciembre de 2014

2015 el año de la verdad

Se termina el año 2014, ya los anuncios sobre los quinientos años han sido presentados, ya vimos las grandes obras del 499 y las impactantes realizaciones de unas autoridades desconectadas de las necesidades de una población que aspira ser tomada en cuenta. Todo indica que debemos realizar el tradicional deseo de un próspero año nuevo y la consabida enumeración de cambios personales, dejare de tomar refresco, haré mas ejercicio, etc., etc. que en el transcurrir siempre lo hacemos a medias o lo diluimos en el tiempo.
Como este blog tiene como tema la ciudad donde vivo los deseos de año nuevo son los mejores para la misma y sus habitantes, sin embargo sabemos que no se cumplirán que sufriremos en carne propia la improvisación y el descaro de unos gobernantes que los mueve los slogans y la mediocridad. ¿Cómo se puede entender que una fecha tan importante para una ciudad sea despachada en una apurada aprobación de unos recursos sin sentido de momento histórico y con clara intención oportunista y manipuladora?
¿En todos estos años nadie tenía una propuesta para los cumanesés? ¿En todos estos años el Estado no pudo crear un espacio para la unificación de criterios que definieran la hoja de ruta de lo que se quería hacer, se debía hacer y lo que se podía hacer?
El 2005 será un año triste porque, otra vez, nos usarán y manipularán; pero aún así creo que se debe dejar constancia de la tragedia que ha significado unos gobernantes débiles de criterio, ausentes de amor a la ciudad y profundamente ignorantes de la historia de nuestro gentilicio, aunque sean doctores y tengan posgrados.

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